JUAN GUILLERMO CUADRADO

La conmovedora historia de vida de Juan Guillermo Cuadrado, la estrella de la Selección colombiana

La madre del jugador relató cómo fue la difícil infancia de su hijo.
domingo, 4 de julio de 2021 · 19:24

La suspensión por tarjetas amarillas de Juan Guillermo Cuadrado le imposibilitó llevarse los laureles del triunfo por penales de ayer de la Selección de Colombia frente a Uruguay, que puso al equipo entre los semifinalistas de la Copa América 2021 que se juega en Brasil.

No caben dudas de que la falta del “Panita” se sintió y mucho en la dura jugada de este sábado frente a los charrúas, sin embargo, el conjunto cafetero logró pasar gracias a las dos atajadas de David Ospina, que permitieron que Cuadrado y el resto tengan la posibilidad de vestir la camisa tricolor en las semis contra Argentina, que le ganó a Ecuador con un rotundo 3-0.

Al nacido en Necoclí se lo veía muy nervioso durante el partido e incluso se llegaron a viralizar unos memes sobre los gestos y la extraña posición del futbolista desde la tribuna. Y es que por un momento, cuando las cámaras lo enfocaron, los televidentes malinterpretaron que se había quedado dormido, cuando en realidad rezaba por su equipo.

Mucho se ha comentado sobre esta estrella futbolística, que se ha transformado en el corazón del seleccionado cafetero ante la ausencia de Falcao García y James Rodríguez. Y su historia de vida, que se dio a conocer en estos días gracias a una publicación en la revista Semana, habría emocionado a millones de colombianos.

Según detalla el medio, Cuadrado fue testigo de la feroz violencia de los tiempos de la guerrilla y los paramilitares cuando era muy pequeño. El sonido de las balas se había convertido en moneda corriente, tanto que ya estaba acostumbrado a esconderse debajo de la cama.

En 1991, Juan Guillermo sufre una terrible pérdida que lo marcaría de por vida: su padre fue víctima de una bala perdida que le quitó la vida. El cadáver fue encontrado por su madre, Marcela Bello, cuando vivían en la extrema pobreza en aquel municipio antioqueño.

A su enorme tristeza por la imposibilidad de crecer junto a sus dos papás, se sumó una mudanza a Apartadó, lejos de sus amigos y su vida anterior. Su madre había conseguido un trabajo en una finca bananera de largas jornadas, por lo cual tenía poco tiempo para compartir con él en el día. Así todo, gracias al esfuerzo de Marcela, el “Panita” logró finalizar el bachillerato y pudo asistir a una escuelita de fútbol, deporte que ya de niño le apasionaba.

“Yo sí sabía que él jugaba mucho, porque todos me lo decían. ¿Pero quién puede predecir el futuro? Era un tiempo muy difícil”, recordó Bello a Semana.

Finalmente, el joven y su mamá volvieron a Necoclí porque las situaciones violentas volvieron a tocar a su puerta en Apartadó. Sin embargo, cuenta la madre de Cuadrado al medio, que el entrenador de Juan Guillermo la buscó para pedirle que le permitiera a su niño quedarse con él en Apartadó y así seguir formándose como futbolista.

“Ahorita todos hablan de Cuadrado, pero no saben cuánto fue mi sufrimiento cuando me tocó tomar la decisión de dejarlo ir. Fue privarme del tiempo más precioso que una madre puede compartir con un hijo. Pero hoy veo reflejado todos esos esfuerzos, viendo un hijo que le da tanta satisfacción al pueblo colombiano”, afirmó entonces.

Historias como la de Juan Guillermo Cuadrado se replican en otras grandes figuras de la Selección, como las de Dávison Sánchez, Yerry Mina y otros. En tiempos donde Colombia se sacudió en medio del Paro Nacional y unió a su pueblo para exigir por sus derechos, la Selección De Colombia se volvió un símbolo más de identidad y de perseverancia.

Pese al complejo escenario que se vive en las calles desde hace semanas, en el marco de la violencia institucional, que impidió que la Copa América de este año se juegue en suelo colombiano, ayudó a evidenciar que solo mediante la unidad nacional y la lucha colectiva es posible volver a soñar en grande.

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