EL CHAVO DEL 8

El Chavo del 8: así fue el desafortunado final de Rubén Aguirre, el "profesor Jirafales"

Los últimos años del actor mexicano transcurrieron entre tragedias y deudas impagables.
lunes, 17 de mayo de 2021 · 19:51

“El Chavo del 8”, fue una de las comedias televisivas más queridas y aclamadas por el público latinoamericano desde principios de los años setenta, gracias al magistral elenco que provocó risas y unas cuantas lágrimas en la audiencia.

El propio “Chavo” (Roberto Gómez Bolaños), “Quico” (Carlos Villagrán), “la Chilindrina” (María Antonieta de las Nieves), “Don Ramón” (Ramón Valdés) y “Doña Florinda” (Florinda Meza), son tan solo algunos de los simpáticos protagonistas que aportaban color y alegría a la famosa vecindad mexicana.

Pero sin lugar a dudas, además de estos grandes personajes de la célebre ficción, el que marcó un precedente por sus gags y su característica apariencia fue “el Profesor Jirafales”, el tutor del colegio personificado por Rubén Aguirre.  

Además de ser reconocido como el maestro de la escuela a la que asistían el “Chavo”, la “Chilindrina” y “Quico”, entre otros, el “profesor Jirafales” fue quien logró robar numerosas risas a los televidentes con sus icónicas visitas al vecindario para ver a la madre de “Quico”, “Doña Florinda”, de quien estaba completamente enamorado.

“¿No gustaría pasar a tomar una tacita de café?”, “No será mucha molestia”, “Por supuesto que no. Pase usted”, “Después de usted”, era el clásico diálogo de amor entre Aguirre y Meza, luego del pase de manos del gran ramo de rosas.

Tiempo antes de convertirse en una figura de reconocimiento mundial por sus papeles en “El Chavo del 8” y “El Chapulín Colorado”, Rubén Aguirre se había titulado como Ingeniero Agrónomo en la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar, en Ciudad Juárez. Pero esta no era su verdadera pasión, sino la actuación.

Tal es así que probó su suerte en el casting de Chespirito, que al verlo en acción, no dudó un instante en que era el intérprete indicado para su misión. Sin embargo, el éxito de la fama no le permitió caer en la desgracia en los últimos años de su vida.

¿Qué ocurrió con “El profesor Jirafales”?

Antes de dar vida al “profesor Jirafales”, Rubén Aguirre era conocido como el simpático payaso “Pipo”, personaje que logró cautivar a Roberto Gómez Bolaños por su personalidad y su gran estatura.

Luego de haberse convertido en una de las máximas estrellas de Chespirito, el actor de Saltillo aprovechó la fama y el éxito de su personaje para mudarse a Argentina y fundar “El circo del profesor Jirafales”. La elección del nombre no fue ningún problema, ya que Roberto Gómez Bolaño no tenía derechos de autor en ese país.

Aunque fue uno de los momentos más alegres de su vida profesional y personal, la felicidad le duró poco al actor, que en el 2007 comenzó a sufrir de un deceso en sus ingresos a partir de un accidente vehicular que padeció junto con su esposa.

El actor debió invertir una enorme cantidad de dinero para pagar las cirugías de su esposa, quien tristemente tuvo que amputarse la pierna tras el accidente. En el caso del intérprete, solamente recibió un duro golpe en la columna vertebral que lo debilitó, pero no le causó mayores problemas.

Sin embargo, los costosos tratamientos a los que se tuvo que someter la mujer de Rubén Aguirre terminaron por dilapidar sus ahorros, que en aquel entonces no eran más de unos 10 mil dólares.

Pero la tragedia no terminó allí. Años más tarde, al “profesor Jirafales” le diagnosticaron diabetes, una enfermedad por la cual debió invertir mucho más dinero en medicamentos y controles sanitarios. Y así todo, al poco tiempo comenzó con problemas de cálculos renales que, por falta de fondos, decidió abandonar el hospital.

Ante la gravedad del asunto y la desesperación por no conseguir dinero en ningún lado, el famoso actor mexicano demandó a la Asociación Nacional de Actores de México, por negarse a pagar sus gastos médicos, luego de haberle dicho que sí lo cubrirían.

Finalmente, Rubén Aguirre tuvo una neumonía que le arrebató la vida el 17 de junio de 2016, a la edad de 82 años, dejando a sus siete hijos y al resto de su familia con una deuda de casi 5 mil dólares.