FELIPE E ISABEL II

Polémica, infidelidades y amor: la verdad detrás de la relación de Felipe y la reina Isabel II

Termina una de las historias más duraderas y polémicas en el mundo de la realeza. A pesar de los problemas, nunca dejó de ser un amor incondicional.
viernes, 9 de abril de 2021 · 10:50

La relación del príncipe Felipe de Edimburgo y la reina Isabel II, considerada como una de las más duraderas tras permanecer juntos más de 70 años, no siempre fue estable, ya que además de sentimientos, también existieron las infidelidades, ambiciones y un amor incondicional por la labor de gobernar un país. 

Corría el año 1934 cuando Isabel, de 8 años, conocía al que se convertiría en su mejor amigo, su compañero fiel y, en ocasiones, su mayor tormento: el príncipe de Grecia y Dinamarca, Felipe, de apenas 13 años. 

 Se casaron el 20 de noviembre de 1947 en el Palacio de Buckingham y siempre mantuvieron su relación a puertas cerradas

El evento que los unió fue la boda de la Princesa Marina de Grecia y Dinamarca con el Duque de Kent, el príncipe Jorge. Sin embargo, lo que no se sabía es que desde ese día Felipe se convertiría en el único y real amor de la monarca que más tiempo ha permanecido al mando de la Familia Real. 

Sin embargo, se volvieron a reunir en 1943, cuando, según narran los expertos en la corona inglesa, en este momento fue que verdaderamente surgió la chispa del amor, incluso, muchos aseguran que nunca habían visto a Isabell II tan feliz como ese día

Al Isabel II cumplir los 21 años, oficializaron la boda, específicamente el 20 de noviembre de 1947. Unión que no sufrió separaciones a pesar de las polémicas relacionadas con las infidelidades de Felipe, quien tiempo después mostró sentirse realmente arrepentido y asegurar que fueron actos propios de la inmadurez y del machismo de la época, ya que Isabel fue siempre su verdadero amor. 

Casi 8 décadas a su lado, fuentes cercanas a la Corona aseguran que Felipe es y será el único y gran amor de Isabel

Al Isabel tomar el trono tras la muerte de su padre fue cuando empezaron los quiebres en la relación, ya que el príncipe Felipe, conocido por su carácter despreocupado y fuerte, no supo manejar que el poder principal en este matrimonio era absoluto de la Reina. Desde renunciar a sus títulos nobiliarios hasta que su mujer se negara a aceptar su apellido fueron algunos de los principales quiebres. 

Sin embargo, a diferencia de los cuatro hijos que tuvo la pareja, Isabel siempre supo mantener los conflictos dentro del hogar, ya que dichos deslices solamente sirvieron para ser comidilla de la prensa rosa pero que nunca la alejaron de su legado principal: gobernar a Reino Unido en uno de los periodos más difíciles de su historia. 

Por el carácter de Felipe y la dura infancia que vivió, tras la depresión de su madre y la desprotección de su padre, se le hacía difícil entender que su imagen, solamente era como 'el príncipe sin reino' ya que no era nada más que el esposo de la Reina, lo cual lo hizo volcarse en viajes eternos a bordo de barcos llenos de mujeres y otros marineros

Fotografía la Familia Real. La reina Isabel II y el príncipe Felipe de Edimburgo acompañados de sus cuatro hijos: Carlos, Ana, Andrés y Eduardo.

No soy más que una ameba. Soy el único hombre en el país al que no se le permite darles su nombre a sus hijos.

Fue una de las frases más duras pronunciadas por Felipe al momento de enterarse que sus hijos, Carlos y Ana llevarían el apellido de su madre y el suyo no, una decisión que rompió su corazón. Aunque esto no respondía a una guerra de géneros o debilitamiento, sino simplemente a un protocolo real que, afirman, el monarca no estaba listo para entender.

Daphne du Maurier, Pat Kirkwood, Susan Barrantes y Zsa Zsa Gabor fueron algunas de las mujeres con las que se lo vinculó por tener aventuras extramatrimoniales. Sin embargo, muchas quedaron en rumores y otras, en imágenes que mancharon por largos años el nombre del monarca. 

Uno de los momentos más difíciles para la Familia Real fue la polémica entre Lady Di y el príncipe Carlos, hijo de Felipe e Isabel

Pero, con el tiempo, Isabel y Felipe entendieron que el camino a la construcción de una relación no se basa en protocolos ni en coronas, sino en entendimiento y aceptación, y es por ello que los siguientes hijos del matrimonio, Andrés y Eduardo, sí llevaron el apellido del padre. 

Con el tiempo Felipe recuperó el cariño del pueblo británico y tomó el papel que el país le demandaba, tanto así que se convirtió en uno de los más queridos y en un soporte significativo para la Reina en los duros momentos vividos tras la muerte de Lady Di y el actual conflicto que vive la Familia Real con el príncipe Harry y Meghan Markle, Duques de Sussex.

Es mi roca. Ha sido mi fuerza y mi sostén.

Dijo en una oportunidad la Reina Isabel, quien pocas veces mostró sus sentimientos en público, ya que siempre ha sido considerada como una mujer reservada. 

A pesar de los conflictos amorosos que surgieron en la relación entre Felipe e Isabel, al duque de Edimburgo siempre le quedó claro el respeto que le tenía que mostrar a la Reina, la gran monarca de Reino Unido a quien, hasta sus últimos días de vida, le juró devoción y admiración. 

Tal vez la relación entre Isabel y Felipe fue tormentosa en algunos momentos, pero siempre estuvo claro el amor incondicional de este por la gran monarca de Reino Unido

El príncipe Felipe falleció este 9 de abril a los 99 años tras haber sido operado a principios de marzo de una operación a corazón abierto. Así lo comunicó la Familia Real y así parece terminar una de las historias de amor más impresionantes del mundo que, a pesar de deslices, polémicas y poder, nunca dejó de ser un amor incondicional.

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