INFORME ESPECIAL

Providencia: un territorio olvidado que busca renacer después del huracán Iota

La reconstrucción de la isla podría tardar hasta dos años.
jueves, 12 de agosto de 2021 · 13:39

La madrugada del 16 de noviembre del año 2020 es una fecha que jamás olvidarán los habitantes de Providencia, pues ese día el huracán Iota, al convertirse en categoría 5, devastó la isla, dejando el 98% de su infraestructura destruida. Desde entonces, sus habitantes han estado esperando ansiosamente la reconstrucción.

Aunque en ese momento la prioridad era atender a los damnificados y el mundo entero se solidarizó entregando miles de ayudas humanitarias, con el pasar de los días las necesidades de los providencianos cambiaron, pues requerían con urgencia un nuevo techo en donde vivir.

Con el apoyo del Gobierno, organizaciones internacionales y nacionales empezaron a dar asistencia a las más de 6.000 familias que lo habían perdido todo. En este proceso se destacaron entidades como Antioquia Presente y Pro Archipiélago, quienes hicieron una intervención con la comunidad de manera inmediata.

Fueron muy pocas casas las que quedaron en pie tras el paso del huracán

Gracias a la gestión realizada por estas entidades, a los damnificados se les entregaron más de 600 toneladas en ayudas, también brindaron apoyo psicosocial, ya que los pobladores empezaron a tener graves problemas de salud mental después del desastre natural.

La población ha tenido desde entonces múltiples necesidades, y si bien muchas entidades han aportado y han estado acompañando a las familias en este proceso, su mayor exigencia continúa siendo la reconstrucción de las viviendas.

Esto teniendo en cuenta que el presidente Iván Duque, desde el primer momento en que visitó la isla, prometió que la reconstruiría en un periodo de 100 días, para lo cual primero debía realizarse la limpieza y remoción de escombros. Y aunque algunos consideran que esta promesa tuvo buenas intenciones, generó unas expectativas que no se han podido cumplir.

Algunos pobladores abandonaron la isla debido a la gravedad de la situación

Aunque sí se han venido realizando obras, y les tomó varias semanas remover 40 mil toneladas de escombros, la construcción de las casas ha sido lo que más ha tardado por varios motivos. El primero es que la isla había quedado completamente destruida y reconstruirla en su totalidad tomaría mucho más tiempo del estimado, pues como asegura Nicolás Ordóñez, director Ejecutivo de Antioquia Presente, cualquier población que viva un desastre de esa magnitud requiere mínimo de dos años para recuperarse.

Providencia permaneció varios días incomunicada

Por otro lado, sus principales centros de transporte, el aeropuerto y el puerto, también habían sufrido afectaciones; además su capacidad para trasportar materiales o cualquier tipo de implementos es mínima en comparación con lo que se requiere para que las obras avancen rápidamente.

Otro de los inconvenientes es que en el archipiélago se presentan condiciones climáticas muy particulares, principalmente adversas, lo que dificulta la construcción. Así mismo, y quizás el aspecto más importante en todo este proceso, es que la cultura raizal ha exigido que se respeten sus costumbres y tradiciones, por lo que, además de pedir que las nuevas casas mantengan su legado, también se han presentado retrasos al tratar de llegar a acuerdos con los raizales.

Esto, sumado a que todo tipo de obra requiere de permisos y procesos naturales en los que no faltan los inconvenientes, pudo ser la razón principal de que, a junio, cuando supuestamente debían estar en pie las 1.134 casas que se prometieron, solo hubiesen construidas dos.

Ante los graves retrasos y las persistentes denuncias de los isleños, que desde noviembre del año pasado han estado viviendo a la intemperie, la Contraloría General de la Nación intervino y le solicitó al Gobierno que se hiciera cargo de la situación. Desde entonces, se han trazado nuevas proyecciones.

En primera medida, debido a lo lento que han avanzado las obras y a la desesperación que generó entre los pobladores la falta de soluciones, muchos decidieron no construir su casa desde cero, sino repararlas, por lo que estas viviendas no contarán con los diseños antisísmicos y antihuracanes que sí tendrán las nuevas. Se estima que han sido intervenidas más de 600 casas, de las 865 que requerían algún tipo de reparación.

Así mismo, el ministerio de Educación entregó cuatro aulas provisionales para que los niños pudieran retomar sus actividades académicas, ya que el gran colegio que se prometió aún no se ha edificado, al igual que el hospital, en el cual se esperan invertir unos 7 mil millones de pesos. A nivel de infraestructuras grandes, solo el fluido eléctrico se reinstaló.

Algunas viviendas ya fueron reparadas y entregadas a sus dueños

Respecto a las casas nuevas, se estima que han logrado entregar unas 80, lo que indica que pese a que muchos ya dejaron de pasar trabajos, todavía hay más de 1.000 familias viviendo en carpas y cambuches improvisados, lo que incluso muchos consideran son condiciones inhumanas, especialmente porque en el archipiélago ya inició una nueva temporada de huracanes.

Por eso los raizales y todos los habitantes de Providencia insisten en la urgencia de una respuesta, pero, sobre todo, de hechos que demuestren que se avanza en las obras, pues las familias no solo perdieron su techo, también su trabajo, sus artículos personales, lo poco o mucho que con gran esfuerzo habían logrado conseguir con años de trabajo, pues el paso del huracán les cambió la vida por completo.

Y es precisamente teniendo en cuenta estas necesidades que Antioquia Presente, Pro Archipiélago y muchas otras organizaciones no han dejado de brindar apoyo a los damnificados. Así como les entregaron ayudas humanitarias cuando ocurrió la emergencia, ahora cada entidad trabaja desde diferentes líneas de acción para continuar brindando apoyo psicosocial y ayudar en la reconstrucción.

Se entregaron 4 aulas provisionales para iniciar la presencialidad

Para ello, estas fundaciones han venido trabajando en la creación de dos centros comunitarios, que una vez sean construidos, le servirán a la población para realizar actividades culturales, reuniones entre la comunidad, así como para protegerse de futuras emergencias ambientales.

También les han estado brindando suministros y capacitación a pequeños empresarios para que puedan reactivar sus negocios y, con ello, también se pueda empezar a mover la economía de la región. Así mismo, se vienen entregando dotaciones a posadas, y se intervinieron hasta el momento 8 de las 49 con las que se trabajará.

Además, con toda la comunidad se vienen implementando estrategias para promover el turismo sostenible, ya que esta es la principal actividad económica de la isla, y lo que se busca es que, una vez los viajeros puedan regresar, se aproveche la riqueza natural y cultural que hay.

Las organizaciones están apoyando a los emprendedores

Aunque estos avances pueden parecer mínimos si se tienen en cuenta todas las necesidades que hay, sin el apoyo de estas entidades, muy seguramente las condiciones en la isla podrían ser peores. Así mismo, pese a que el Gobierno se ha retrasado con la reconstrucción, los expertos aseguran que, una vez esta finalice, Providencia contará con mejores condiciones físicas, lo que a su vez le permitirá enfrentar mejor este tipo de desastres naturales. No obstante, siguen siendo muchos los providencianos que, llenos de anhelos, continúan esperando que se avance rápidamente en las obras para volver a vivir bajo techo.

A pesar de los múltiples inconvenientes que se han presentado, todos están aprendiendo de los errores cometidos, lo que a su vez los ha fortalecido, pues si algo está claro, es que, en medio de tantas dificultades, la cultura raizal ha sido resiliente y está convencida de que, pese a tantos años de olvido, su voz y su pujanza es más fuerte que la adversidad.

Otras Noticias