ENTREVISTA MINUTO COLOMBIA

Igualdad, derechos y oportunidades: lo que reclaman los jóvenes de la primera línea de Cali

La Unión de Resistencias de Cali nos habló en entrevista exclusiva para contarnos sobre sus propuestas frente al estallido social.
viernes, 16 de julio de 2021 · 13:39

La Unión de Resistencias de Cali (URC), es un movimiento autónomo que se conformó para articular todos los puntos de resistencia que se instalaron en el marco del paro nacional en la ciudad de Cali y que se autodenominaron primeras líneas. Dichos puntos están articulados en su mayoría por jóvenes, quienes tomaron la decisión de unirse al darse cuenta de que todos compartían los mismos intereses y necesidades pero, sobre todo, que reclamaban lo mismo: mayores oportunidades.

Si bien estas primeras líneas con el transcurso del tiempo fueron tomando mayor fuerza, su congregación se suscitó a raíz del mismo paro, pues aunque tomaron como referencia la creación de este movimiento de las marchas de Chile y otros países de Latinoamérica, solo hasta que se inició la movilización fue que se conformaron, como señala Daniel representante de la URC, en entrevista exclusiva para este diario.

La URC es la unión de todos los puntos de resistencia de la ciudad de Cali

Pero ¿Por qué ha sido tan importante su participación en este paro que ya casi cumple 3 meses? y lo más importante ¿qué están reclamando? Si bien desde el inicio de la protesta social manifestaron no sentirse representados en el Comité Nacional de Paro, también buscan establecer mesas de diálogo con el Gobierno para exigir cinco puntos fundamentales: salud, trabajo, oportunidades de vivienda, educación y seguridad; los cuales han radicado en un pliego de emergencia.

Piden seguridad porque "el Gobierno ha sido opresor" y ha actuado de manera violenta, razón por la que varias organizaciones de derechos humanos han instado al presidente Iván Duque a que garantice la protesta pacífica. Por ello, ante los múltiples casos de violencia piden garantías de protección, esencialmente que les respeten la vida, ya que lo que están exigiendo son derechos fundamentales.

Educación, debido a que son mínimas las oportunidades para acceder, por ejemplo, a un programa de educación superior. En el caso de Cali, solo existe una universidad pública que no da abasto con la alta demanda que hay actualmente, pues se postulan habitantes de todo el departamento y obtener un cupo es casi como ganarse una lotería. Esto sumado a que muchas personas no cuentan con los recursos para acceder al sistema educativo, así sea un pago mínimo, lo que hace que cada día sean más escasas las posibilidades de estudio, por lo que la gratuidad debería convertirse en una política de Estado.

Jóvenes de la primera línea

Empleo, porque así como hay pocas oportunidades de educación también escasean las laborales, factor que se agudizó con la pandemia y generó además un alto nivel de pobreza en la población, pues ante la falta de recursos muchos colombianos están pasando hambre. Reclaman salud por las evidentes carencias del sistema, donde primero muchas personas mueren antes de ser atendidas u obtener una cita médica.  Oportunidades de vivienda, porque precisamente muchas familias viven en condiciones precarias y de pobreza extrema, por lo que buscan mejorar su calidad de vida y conseguir una vivienda digna a través del apoyo del Estado, ese mismo que por años los ha descuidado.

Si todo esto se mira de manera global, se entiende que cuando una sola parte el eslabón falla también lo hace el resto, lo que sumado a la falta de respuestas del Gobierno,  y una pandemia que encrudeció todos estos vacíos y problemas, se puede concluir que el estallido social tarde o temprano iba a ocurrir.

Aun cuando solo están reclamando sus derechos y oportunidades, la respuesta del Estado ha sido opresión. Pese a que reconocen que hubo personas que no eran parte de su movimiento y cometieron actos de vandalismo, su lucha ha sido legítima. No obstante, han sido víctimas de violación a derechos humanos y han visto muchos casos en los que sus compañeros han sido agredidos, desaparecidos, asesinados y perseguidos; hecho que no solo ocurrió con los jóvenes, también con defensores de derechos humanos, pues la fuerza pública, como manifiesta la URC a Minuto Colombia, "arremetía sin previo aviso" en los puntos de manifestación.

Con todo y ello, aseguran que estas agresiones los han fortalecido y les han dado más motivos para seguir luchando, principalmente a través de la palabra, pues citando las palabras del representante de la primera línea, "la forma más efectiva para resolver el estallido social es con el diálogo".

Aunque el presidente Iván Duque no los ha querido escuchar, el alcalde Jorge Iván Ospina sí, hecho que no sólo reconocen, sino que les ha permitido establecer un decreto para que les ofrezcan garantías. También están buscando trabajar directamente con la comunidad para que la gente tome conciencia sobre, por ejemplo, la importancia del voto haciéndoles comprender que no se deben dejar comprar. Además, están generando programas de educación para enseñarle a la ciudadanía cuáles son sus derechos y como defenderlos.

No tienen miedo porque están "cansados, agotados de tanta corrupción, desigualdad e injusticia", por ello, aunque el Gobierno ha respondido con violencia seguirán buscando mecanismos democráticos para ser escuchados. Niegan que dentro de su movimiento haya personas de grupos armados como han asegurado el presidente y el ministro Defensa Diego Molano, porque quieren que su lucha no solo sea legítima, si no bajo todo el marco de la ley y "de la manera más correcta posible".

La fuerza pública los ha violentado, incluso perseguido

Con el alcalde Jorge Iván Ospina han logrado importantes acercamientos, reconociéndolos primero como un movimiento autónomo, además están generando propuestas para ejecutar un plan de desarrollo a nivel Distrital. Han avanzado con parte del pliego de emergencia que radicaron que consta de tres etapas: salud, gestión de las expresiones artísticas y abastecimiento alimentario, aspecto sobre el que más se han dado pasos, el resto de sus iniciativas están previstas para mediano y largo plazo.

Aunque están pensando en articularse con las demás primeras líneas a nivel nacional, señalan que es una idea que se debe organizar bien, ya que lo que se busca es crear un pliego unificado de exigencias, por ello aunque algunos miembros de la URC realizarán una avanzada este 20 de julio hacia Bogotá, otros participantes han decidido abstenerse ya que las mismas autoridades anunciaron un despliegue de seguridad masivo, y ante ello, su vida podría estar en riesgo.

El alcalde Jorge Iván Ospina los ha escuchado y han logrado algunos avances

Consideran que si el Gobierno no quiere sentarse a negociar es porque "algo oculta" y que si los tachan de delincuentes es porque desconocen su realidad y necesidades y, en este sentido, no comprenden cómo alguien que desconoce la realidad del país puede estar en capacidad de dirigirlo.

Aunque nadie puede asegurar cuál es el futuro del paro, siguen convencidos en que deben organizarse y plantear estrategias para resolver el estallido social, por ello, desde ya están hablando con ONG, empresas y otros organismos para continuar su lucha y autogestionar sus exigencias, pues no se detendrán a aguardar a que el Gobierno les preste atención para plantear soluciones, porque simplemente sus necesidades no dan espera.

Por ello su trabajo con la comunidad es fundamental y están buscando que la ciudadanía comprenda "que la política no es algo de lo que uno debe aislarse, sino integrarse en ella", porque es precisamente a través de las acciones democráticas que aspiran lograr el cambio que tanto están reclamando, por eso invitan a todos los colombianos a reflexionar sobre esta lucha y a trabajar unidos para que todos tengan las mismas oportunidades.

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