PARO NACIONAL

Las dos caras del paro: hubo manifestaciones pacíficas y también desmanes

La movilización en contra de la reforma tributaria fue más grande de lo que se esperaba.
jueves, 29 de abril de 2021 · 09:00

Desde muy tempranas horas de la mañana, en diferentes ciudades del país, cientos de personas se reunieron para marchar en contra de la reforma tributaria, luego de que diferentes organizaciones gremiales y sindicales convocaran a un paro nacional.

Todos los asistentes alzaron su voz de protesta con un solo fin, hundir el proyecto de ley que busca generar más impuestos a los colombianos en medio de una severa crisis económica y una emergencia sanitaria.

Los ciudadanos se dispusieron a marchar desde los diferentes puntos de encuentro que se habían establecido en cada ciudad, incluso se habían programado caravanas para aquellos que no pudieran acompañar la movilización a pie.

Desde que la jornada comenzó, las redes sociales estallaron con miles de videos en los que se podía apreciar cómo avanzaba la jornada y la multitud de gente que acompañó esta protesta, en su mayoría de manera pacífica.

Casi todas las personas recorrieron las calles en un solo grito: ¡no a la reforma tributaria!, y artistas de todo tipo se hicieron ver con comparsas, tambores, música y fiesta para acompañar la movilización.

Corrían ríos de gente en todas las ciudades del país, especialmente en Cali, Bogotá y Medellín, pero inclusive en las poblaciones más pequeñas, los ciudadanos salieron a marchar.

Hubo espacio para todo, pues en medio de la protesta en diferentes regiones rindieron un tributo a los médicos que con ahínco no han dejado de dar la batalla contra el coronavirus, y aunque no todos respetaron las medidas de bioseguridad, un gran porcentaje de la población hizo uso del tapabocas, aunque fue imposible mantener el distanciamiento social.

Hasta cerca del mediodía, las movilizaciones transcurrieron en su gran mayoría con tranquilidad y armonía, pues los mismos organizadores del evento habían dicho que esta se desarrollaría de manera pacífica.

Sin embargo, en la medida que fueron pasando las horas y que los protestantes se acercaban a los diferentes puntos de llegada, empezaron los problemas de orden público, especialmente en las principales ciudades del país.

Se presentaron disturbios en varias ciudades

En Bogotá, hubo algunos problemas entre el ESMAD y un grupo de jóvenes en la localidad de Suba al comienzo de la jornada. Luego, cuando los manifestantes llegaron a la Plaza de Bolívar, se presentaron varios disturbios, incluso se reportaron actos vandálicos en contra de establecimientos comerciales, donde al menos 13 personas resultaron heridas.

Ante la situación, la alcaldesa Claudia López ordenó que Transmilenio operara hasta las 5:00 de la tarde, lo que generó más caos en la ciudad, pues muchos ciudadanos tuvieron que regresar a sus hogares a pie o en camiones.

En algunos puntos de la ciudad las protestas se mantuvieron hasta horas de la noche, bloqueando algunas de las principales vías, y al finalizar la jornada hubo un cacerolazo.

La movilización fue multitudinaria

En Medellín, también hubo problemas de orden público y enfrentamientos con el ESMAD; además, algunos ciudadanos dañaron varias fotomultas. En Neiva hubo reporte de que una persona perdió la vida durante la jornada, pero se desconocen los detalles del hecho.

Lamentablemente, en Cali fue donde más hubo desmanes, desde que inició la jornada se presentaron actos de vandalismo, realizados por una minoría, pues la mayoría de la población marchó en completa normalidad.

Durante los desmanes hubo daño a establecimientos públicos, agresiones contra varios buses del MIO, donde incluso uno fue incinerado. También hubo saqueos, y al final, algunos ciudadanos alcanzaron a los raptores y lograron devolver parte de la mercancía que se habían llevado.

La situación se salió de control en varios puntos de la ciudad, por lo que el alcalde Jorge Iván Ospina tuvo que adelantar el toque de queda y ordenó militarizar la ciudad, lo que llevó a que se generaran varios enfrentamientos entre el ESMAD y el Ejército, la fuerza pública y la población civil. En estas circunstancias, una persona perdió la vida, un hecho que está siendo investigado por las autoridades.

Pese a que algunos trataron de empañar la movilización, que en su mayoría fue pacífica, lo cierto es que los colombianos manifestaron su indignación frente a la reforma tributaria y seguirán haciendo hincapié en que se levante este proyecto.

Los mismos organizadores del evento expresaron que la participación ciudadana fue más grande de lo que se pensó y que seguirán alzando su voz de protesta con nuevas manifestaciones.