ECONOMÍA

Chatarra colombiana: el nuevo metal precioso

Graves críticas para la regulación de chatarra no ferrosa.
lunes, 28 de septiembre de 2020 · 10:24

La buena noticia la trajo el decreto 1120 que regula las exportaciones de chatarra y por la que tantos recicladores colombianos lucharon. Sin embargo, al adentrarse en la historia descubrirá que los poderosos siempre quieren ser más poderosos.

Es que el famoso Decreto 1120, vino a traer nuevas regulaciones sobre la chatarra ferrosa con un cupo de exportaciones de 28.404 toneladas semestrales. Pero hay un punto que llamó la atención a los recicladores: también se impone un límite de exportación (38.675 toneladas) a la chatarra no ferrosa.

El decreto 1120 será modificado después de las duras críticas del sector de los recicladores

Con el cupo a la chatarra ferrosa se pretende cuidar al sector siderúrgico de Colombia que genera 45.000 empleos directos e indirectos según la Asociación Nacional de Industriales (ANDI). Sin embargo, las restricciones de exportaciones de chatarra no ferrosa como el aluminio, el cobre y el plomo llevan una caída progresiva y ascendente año tras año.

Se estará preguntando entonces, ¿por qué se tomó esta decisión? La respuesta no es concreta, pero vamos a darle algunas pistas. Por un lado, Laura Valdivieso viceministra de Comercio Exterior explicó que “el decreto estuvo disponible para comentarios en dos oportunidades, y no recibimos respuesta por parte de los recicladores” y que “si no se fijaban contingentes en ambas exportaciones podía existir el riesgo de que se exportara chatarra ferrosa haciéndola pasar por no ferrosa”.

Trabajadores de la chatarra ferrosa

Por otro lado, Said Romero presidente de la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje de Colombia (Anirec) explicó que el cupo a las exportaciones de chatarra no ferrosa, no permite el libre mercado de cientos de trabajadores y que con esta medida los únicos beneficiados serán los algunos sectores empresariales.

Saque sus propias conclusiones. Lo cierto es que miles de trabajadores del reciclaje de la chatarra, son el eslabón de una cadena gigante, en la que los grandes empresarios terminan cotizando la chatarra ferrosa y no ferrosa con precios de las bolsas de comercio internacionales.

 

Quien salió a calmar las aguas es el ministro de Comercio José Manuel Restrepo, que comunicó que el decreto 1120 que regula las exportaciones de  chatarra en el país, será modificado después de los reclamos que se hicieron desde el sector de los recicladores.

El conflicto, que parecía tener un final desde que se promulgó el decreto 1120 el 12 de agosto de 2020, parece tener un nuevo capítulo de puja de poderes entre las grandes empresas y los pequeños productores ligados a la exportación de chatarra.